SU VIDA POR LA IGLESIA

‘Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella’.
Efesios 5:25

Cuando hablamos del sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario debemos ser muy puntuales en una enseñanza en la que no podemos divagar. ¿Por quienes murió Cristo? Cuando Cristo fue a la cruz por mandato del Padre ¿Hizo a toda la humanidad redimible?, ¿Posibilitó la salvación de toda la humanidad?, ¿Dejó a la humanidad en un estado en el que pueden ser salvos? O de otro lado, cuando Cristo fue a la cruz por mandato del Padre, ¿Redimió efectivamente a algunos?, ¿Los salvó eficazmente?, ¿Hizo segura la salvación de la iglesia? Este conflicto tiene que ver con aquella doctrina conocida como la redención limitada. Y antes que saque conclusiones déjeme decirle que todos los cristianos creemos en una redención limitada, en verdad todos, a menos que una persona sea universalista, en cuyo caso nos enfrentamos a una herejía. Sigue leyendo

Anuncio publicitario

UN PADRE DETERMINADO

‘Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él’.  
Génesis 18:19

Son tiempos muy difíciles para el alma. Cada principio bíblico ha sido revertido de forma tal que no solo no se observa sino que se ha pretendido que signifique lo contrario. Uno de estos loables principios bíblicos objeto de la aberración que estoy señalando es el principio de la hombría o masculinidad. Para muchas mentes y aun mentes de confesos cristianos, la masculinidad ya no es lo que la Biblia dice, ni siquiera lo que el sentido común decía algún tiempo, sino que ahora es todo lo contrario. El varón moldeado por el torno del mundo, no se parece al hombre que Dios creó, es más, sus rasgos masculinos están siendo suprimidos alarmantemente casi que llegando a extinguirse y quedar irreconocibles. Satanás ha sabido pelear esta batalla. Ha puesto a pelear al mundo en contra de la hombría a nombre de luchar contra el machismo. Si bien, el machismo es una deformación real y pecaminosa de la masculinidad bíblica, el varón que nos ha dejado el mundo hoy, no es menos deforme y pecaminoso. Sigue leyendo

NO ESTABA CON ELLOS

‘Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino’.
Juan 20:24

Este es un texto con demasiado significado. Si lo medimos con respecto a la comisión del Señor a sus discípulos de la tarea evangelizadora y cómo serían equipados para hacerla, es altamente instructivo y aclarador. Pero me referiré a un aspecto que también es de vital importancia práctica para la vida de los hijos de Dios y es que cuando los discípulos de Cristo están reunidos en el día del Señor, todos los hijos de Dios deben estar allí. Sigue leyendo

MÁS QUE UN MERO DESEO

‘Que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero’.            

Isaías 46: 10

Si hubiese un texto bíblico que señala de la manera más precisa qué es el decreto de Dios, este sería. Debemos entender por decreto de Dios, aquel plan elaborado libremente por Él desde antes de la fundación del mundo por el cual ha determinado todas las cosas que acontecen. Hablar del decreto de Dios implica que Él no hace planes continuamente, que su único plan es el que se ha venido llevando a cabo tal y como fue concebido sin añadir o quitarle algo, porque tiene el poder de ejecutarlo sin resistencia efectiva. Sigue leyendo

TRES DÍAS DESPUÉS

‘Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber?’.  
Éxodo 15:24

Seguramente también esta asombrado del relato que acabamos de leer. Tan solo hace unos cuantos días, toda esa multitud que hoy murmuraba ante una quebrada se encontraba en Egipto mirando con sus propios ojos las maravillas del poder divino hiriendo a sus enemigos, indudablemente quedaron más asombrados cuando -como punto climático-, el mar se abrió por el brazo de Dios como un muro a sus lados y pasaron tranquilamente en medio. Ellos mismos vieron como el mar sirvió de sepulcro al ejército que venía tras ellos y como esa nube de la presencia de Dios nunca se había aparatado de ellos. Todos lo vieron, todos lo experimentaron, y el pueblo se regocijó, cantó y danzó. Sigue leyendo

NO ES UN JUEGO

‘No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano’.              

Éxodo 20: 7

Cuando la Biblia se refiere al ‘Nombre de Dios’ hace referencia a Dios mismo y no a un simple título que lo señala. Debemos saber y recordarnos siempre que nosotros nos dirigimos a Dios como Él se reveló. Sus nombres y títulos no se lo pusieron los hombres por piadosos que ellos fueran sino que Él los reveló para que así lo buscáramos. Por supuesto, si alguien se burla del nombre de otro, este no puede decir que es de su nombre del que se burla y no de su persona. De la misma forma el Nombre de Dios es una manera de hablar de Dios mismo. Sigue leyendo

NADIE ME VE

‘Porque te confiaste en tu maldad, diciendo: Nadie me ve. Tu sabiduría y tu misma ciencia te engañaron, y dijiste en tu corazón: Yo, y nadie más’.
Isaías 47:10

Cuando la Escritura habla del ‘engaño del pecado’ (Hb.3:13), está haciendo referencia a ese maligno efecto que este produce en la vida de los individuos. En principio todo pecado reviste engaño, pues es sustituir aquello que es bueno en sí mismo por algo perverso que se ve como bueno o que se hace parecer como loable. El pecado promete exactamente aquello que quita, tiene que engañar para ser recibido, tiene que modificar su negra apariencia para ser aceptado. Por supuesto, este cuadro se vuelve más peligroso con la realidad de un corazón engañable y engañoso con el que convive toda la raza humana. Sigue leyendo

APRENDE A QUIÉN LE TEMES

‘Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed’.                       

Lucas 12:5

Cuando el Señor Jesucristo predicó que quien quisiera ser salvo debería seguirlo como su discípulo, cuestionando además las enseñanzas de los fariseos, los seguidores de Cristo entraban en un dilema. Siempre habían hecho y pensado lo que los escribas y fariseos habían dicho, pero Jesús hablaba con autoridad, de acuerdo a la Escritura, hablaba la verdad y su corazón ahora se encendía  y ardía por sus palabras. ¿Qué hacer? ¿Por qué no declararse seguidor de Cristo? El seguir a Cristo implicaba cuestionar a los fariseos, dar la espalda a sus enseñanzas y se necesitaba valentía para hacer esto, pues las consecuencias no se harían esperar.  Por ello les exhorta a no temer. Sigue leyendo

HASTA DÓNDE LLEGA LA CEGUERA

‘Sucedió que al cabo de unos tres meses fue dado aviso a Judá, diciendo: Tamar tu nuera ha fornicado, y ciertamente está encinta a causa de las fornicaciones. Y Judá dijo: Sacadla, y sea quemada’.              
Génesis 38:24

En dos ocasiones en la Escritura en Génesis cuando se refiere a Judá, lo hace para señalarnos faltas enormes de piedad en su vida. Judá es quien decide sacar provecho de la desaparición de José vendiéndolo y mucho más adelante en su vida lo vemos en una de las mayores evidencias de la ceguera espiritual que uno pueda experimentar y a la que nos debe dar temor llegar algún día.
Judá decidió apartarse de su familia e hizo comunión con un hombre fuera de los suyos, de sus costumbres y seguramente de su religión (Génesis 38:1). Se casó con una cananea, cosa que desde Abraham los padres habían evitado para sus hijos por el tipo de gente que eran los cananitas. Judá empezó o más bien, dio  forma a un corazón inconforme y descontento con el Dios de su padre y se amoldó fácilmente a una vida separada de Dios. Sigue leyendo

LA INFINIDAD DE DIOS

‘Es más alta que los cielos; ¿qué harás? Es más profunda que el Seol; ¿cómo la conocerás?’.
 Job 11:8

Hemos hablado de Dios, bajo el tema de su independencia, como el único ser perfectamente libre y absoluto, que no necesita de nada. Este Dios que además es el único ser inmutable en su naturaleza, principios morales y planes, nos deja ver que trasciende todo lo creado y nos hace pensar de Él en términos más bien desconocidos por seres finitos como nosotros. Sigue leyendo