EL CULTO ES LA MÁXIMA MUESTRA DE ADORACIÓN A DIOS

‘para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo’.
Romanos 15:6

Las reuniones públicas de adoración son el punto climático, es el acto que está en la cima de nuestra comunión con Dios. Permítame ponerle un ejemplo. Si fuésemos aldeanos, súbditos de un rey, le serviríamos al obedecer sus mandatos, al trabajar la tierra, cuidar la región, pagar nuestros impuestos y prestarnos a colaborarle en todo asunto. Pero poder entrar en el castillo a la cámara privada, a la presencia misma del rey llevando un presente y ser mirado y acogido con beneplácito por él, eso es un acto de servicio especial. Bien, el culto pertenece a esa esfera especial de adoración que le damos a Dios. Sigue leyendo

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QUE QUEDE CLARO

‘y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados’.
Lucas 24:47ª

Cuando el Señor Jesucristo comisionó a los creyentes para que fueran a anunciar el mensaje del Evangelio, no solo enfatizó la orden misma sino el contenido esencial de lo que ellos deberían proclamar. Entiendo que parece obvio, pero encontramos muchos cristianos sinceros con el peso del evangelismo en su alma, completamente desconocedores del mensaje esencial del Evangelio. Podría preguntarle hoy: ¿Qué es el Evangelio? ¿Lo podría definir? La orden del Señor es el anuncio, pero no de cualquier mensaje. No somos comisionados para anunciar la respuesta a cualquiera de las miles de cosas que el ser humano sufre, sino el anuncio del Evangelio. Sigue leyendo

PRESCINDIENDO DE LA ORACIÓN

‘Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, y no consultaron a Jehová’.
Josué 9:14

Hemos visto una característica especial de los hombres piadosos y es que oraron en todo asunto, grande y pequeño, individual y comunitario, la constante era pedir a Dios su intervención en cada asunto. Pero la Escritura nos deja ver con claridad cuando muchos confiaron en su propia prudencia y cometieron errores que lamentaron mucho. Sigue leyendo

UN CORAZÓN DE HIERRO

‘Y el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir a los hijos de Israel, como Jehová lo había dicho por medio de Moisés’.
Éxodo 9:35

Esta frase referente a Faraón no puede pasar inadvertida frente a nuestra alma. Estamos en el deber de considerar en quietud lo que es y lo que representa porque no nos señala hacia un asunto trivial o que se deba tratar con liviandad. La realidad que expresa es espantosa, es lamentable, es tan viva que no podemos dejar de considerarnos aparte de ella. ‘Faraón se endureció’, dice la Escritura. Y lo refiere al final de una serie de ocasiones en que también lo dice. Puede corroborarlo en 7:13, 14, 22; 8:15, 19, 32; 9:7. Sigue leyendo

HACIENDO CON EL ALMA LO QUE NO HACEMOS CON EL CUERPO

‘El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios’.
Mateo 4:4

En respuesta a Satanás a su propuesta de convertir todas las piedras en pan para alimentarse, nuestro Señor Jesucristo le responde con estas palabras mostradas en el texto mencionado. Por supuesto que con esta respuesta contundente el Señor no solo le respondía al Diablo sino que arrojaba bastante luz a una de las realidades de la existencia humana y nos dejó ver un principio muy importante para cualquier individuo. Tiene que ver con la realidad que nuestra existencia no se haya reducida al ambiente de lo material y físico sino que cada ser humano tiene otro ámbito en el que desarrolla su vida, a saber, el ámbito espiritual. Él no solo es carne, también es espíritu y ambos ámbitos están presentes en todo su peregrinar en la tierra. Sigue leyendo