EL DÍA BUENO Y EL DÍA ADVERSO

Matthew Henry

«En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de él» (Ec.7:14).

Observe, cómo se equilibran las disposiciones y eventos de la Providencia. En este mundo, al mismo tiempo, algunos están en prosperidad, otros en adversidad; las mismas personas que en un momento se encuentran en gran prosperidad, en otro momento se encontrarán en gran adversidad. Es más, un acontecimiento próspero y otro grave pueden ocurrirle a la misma persona al mismo tiempo. Ambos vienen de la mano de Dios pues: «De su boca salen tanto el bien como el mal» (Is.14:7), y ha puesto el uno frente al otro, de modo que hay un paso muy corto y llano entre ellos, y son un contraste el uno al otro.

Día y noche, verano e invierno, se oponen el uno al otro, para que en la prosperidad podamos regocijarnos como si no nos regocijamos, y en la adversidad podamos llorar como si no lloráramos, porque podemos ver claramente el uno del otro y cómo cambia rápidamente el uno por el otro; y esto con el fin de que el hombre no encuentre nada después de él, para que no tenga ninguna certeza acerca de los acontecimientos futuros o la continuación del panorama actual, sino que pueda vivir en dependencia de la Providencia y estar preparado para lo que suceda

¿Cómo debemos cumplir con la voluntad de Dios en los eventos de ambos tipos?

Nuestra religión, en general, debe ser la misma en todas las condiciones, pero los casos particulares y los ejercicios de ella deben variar, como lo hace nuestra condición externa, para que podamos caminar en pos del Señor:

[1.] En un día de prosperidad (y es solo un día), debemos estar gozosos, estar en el bien, hacer el bien y ser buenos, mantener una alegría santa y servir al Señor con alegría de corazón en la abundancia de todas las cosas. «Cuando el mundo sonríe, regocíjate en Dios y alábalo, y que el gozo del Señor sea tu fuerza».

[2.] En un día de adversidad (y ese es sólo un día también), considera. Los tiempos de aflicción son tiempos apropiados para la consideración, en ellos Dios llama a considerar (Hag.1:5), entonces, si es que alguna vez, estamos dispuestos a ello, la aflicción no obtendrá ningún bien sin él.

No podemos responder al propósito de Dios al afligirnos a menos que consideremos el por qué, y por qué él contiende con nosotros. La consideración también es necesaria para nuestro consuelo y apoyo bajo nuestras aflicciones. No debemos sentirnos ofendidos por la gran prosperidad de las personas inicuas, ni por las calamidades más tristes que puedan sobrevenirles los piadosos en esta vida.

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EL ASUNTO DEL LIDERAZGO AUTOIMPUESTO, AUTONOMBRADO Y EL ASUNTO DEL LIDERAZGO IMPUESTO POR TERCEROS

La mayoría de líderes que se autoimponen son los dueños literalmente de sus “iglesias”, aunque tememos llamarles así. Jamás fueron examinados bíblicamente, jamás rindieron una explicación, fueron hombres con capacidades y carisma natural, pero el Espíritu Santo jamás los hizo pastores. Sin embargo, lo más probablemente, es que viendo una oportunidad empezaron a liderar, les empezaron a llamar ‘pastor’, porque ellos mismos se juzgaron a sí mismos ministros competentes del Nuevo Pacto. Así como se autonombraron, también organizan la iglesia como quieren, encaminan la iglesia como bien les parece. Muchos hombres hoy llegan al pastorado porque sienten en su alma que son pastores, se creen con la potestad de abrir una nueva iglesia, compran unas sillas, instrumentos y se autodenominan líderes de la iglesia. Ellos mismos se calificaron, se corroboraron, se probaron, se promocionaron y se impusieron a un grupo de creyentes.

Otra gran confusión que se ha vuelto común y es, en total desconocimiento de las Escrituras, pensar y concluir que uno estudia para ser pastor o que existen organizaciones que puedan hacer esto. Existen algunas entidades de preparación teológica donde se va para que al terminar las asignaturas se gradúe como “pastor”. Se asume que el oficio de pastor viene a ser como una profesión que el individuo elige. Tenemos muchos seminaristas liderando iglesias, sin un llamado real, divino, dado por Dios y reconocido por una iglesia bíblica. Allí van hombres, generalmente jóvenes, con su cartón reluciente para cometer todo tipo de errores, pecados y desviaciones imaginables y sin imaginar. Son neófitos en cuanto a la fe, inmaduros en la vida cristiana, solo tienen una serie de horas crédito de instituciones que les debieron aclarar que ellos solo recibirán una orientación teológica pero que solamente Dios llama, lo que hace capacitando con dones y que usa a la iglesia para corroborar ese llamado. Organizaciones para eclesiales o extra eclesiales, han servido para instrumentalizar a las iglesias, para que elijan pastores, no basados en las Escrituras ni basados en buen conocimiento, sino usando a un cuerpo de creyentes para imponer al individuo que ellos ya tenían planeado. Esta imposición, sea que se dé por vía de autoridad foránea, o sea que se dé por la vía de la instrumentalización de una iglesia ingenua, ha puesto hombres en las iglesias sin la debida observancia de lo requerimientos bíblicos.

John Owen dice: “La elección por sufragio y consentimiento de la iglesia, se requiere para el llamamiento de pastor o maestro, de modo que, sin esto, formal o virtualmente dado u obtenido, el llamado sería una violación de la regla y defectuoso por más que se lleve a cabo o se solemnice. Hay solo dos lugares en el Nuevo Testamento donde se menciona la manera en que cualquier persona es llamada de manera ordinaria a cualquier ministerio en la iglesia, y en ambos se menciona su elección por parte de la comunidad de la iglesia, y en ambos, los mismos apóstoles presidieron con una plenitud del poder eclesiástico, y sin embargo, no privaron a las iglesias de lo que era su libertad y privilegio. El primero de ellos fue Hechos 6 […] Lo mismo se menciona en Hechos 14:23, donde se dice que Pablo y Bernabé ordenaron acianos en las iglesias por su elección y sufragio. Pues la palabra griega allí usada no admite ningún otro sentido, sin importar que sea expresada ambiguamente en nuestra traducción.[…] Por lo tanto este derecho y privilegio de la iglesia, al elegir a los que han de ser puestos sobre ellos en la obra del Señor, se ha conservado durante mucho tiempo inviolable en las iglesias primitivas, como lo atestiguan abundantemente los antiguos […] Esta institución de nuestro Señor Jesucristo por medio de sus apóstoles, es adecuada a la naturaleza de la iglesia y de la autoridad que Él ha establecido que permanezca en ella, pues las personas pertenecen a la iglesia por su propio consentimiento voluntario […] El estado de iglesia es un estado de absoluta libertad bajo Cristo, no para que los hombres hagan lo que quieran, sino para que los hombres cumplan su deber literalmente, sin coacción. Ahora bien, nada es más contrario a esta libertad que la imposición de sus guías, gobernantes y supervisores sin su consentimiento […] lo cual en este respecto no pueden hacer si no tiene su libre consentimiento de la elección de sus pastores o ancianos, sino que son considerados como personas mudas o criaturas brutas […] Tampoco hay alguna otra manera ordinaria de comunicar la autoridad de alguien en la iglesia, sino mediante la sumisión voluntaria y el sometimiento de la iglesia misma a ellos”. Hasta aquí Owen.

Pasados por la regla de la estricta cualificación bíblica y de su reconocimiento oficial por medio de una iglesia instruida bíblicamente ¿Cuántos pastores quedarían en las iglesias hoy?

CUANDO SATANÁS TOMA EL CONTROL

Sabemos que todo hombre natural está bajo el dominio de Satanás, es decir, bajo su influencia y poder esclavizante. No al punto de decidir por los individuos, pero usando toda la leña que encuentra en el corazón del hombre para encender aun más sus pasiones.

En el endemoniado de Gadara, vemos lo que un ser humano es llevado a hacer cuando está bajo el poder del diablo, y que se hace más evidente entre más la influencia de Satán se encuentre y entre más las barreras de la gracia común se retiren de un individuo. El cuadro del endemoniado es una representación extrema, de la conjunción y aumento del poder diabólico en un individuo, pero por principio podemos observar que sus rasgos generales pueden, de hecho, mostrarnos, cuando Satanás tiene dominio sobre un individuo y cuando gana cada vez más terreno en el corazón de alguien. Note:

1-El terror, la inclinación a lo oscuro, a las tinieblas, a lo malo y tenebroso (Mr.5:2 y 3). En el caso del endemoniado era evidente, y sin embargo ¿cuántas personas andan en la oscuridad, en tinieblas y aman lo oculto y lo que tiende a lo diabólico, y entre lo más malo, se inclinan a lo más perverso? En cambio todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo de buen nombre y en todo lo qué hay virtud, es el sello de Dios.

2- La violencia, la ferocidad, y por ende todo pecado relacionado a la destrucción (Mt.8:28; Mr.5:3). El caso del endemoniado era terrible, y sin embargo ¿no es la violencia y la destrucción exactamente lo que Satanás es experto en hacer? El orden, La Paz y la creación son principios opuestos al reinado de Satán en el mundo.

3- La inclinación a la muerte, a regocijarse con ella, a justificarla, a causar la destrucción y el terror de la muerte en otros (Mr.5:13). Los demonios hicieron con los cerdos lo que están supuestos a hacer siempre, pero ¿no es la muerte y el temor a ella una de las mejores herramientas de Satanás para sembrar destrucción y perturbación en el mundo de Dios? ¿A qué pues se parece el hombre más violento y destructor? Dios es tanto luz como vida, todo lo contrario a Satán.

4- Herirse, hacerse daño, la destrucción de su misma persona, la desfiguración de su identidad (Mr.5:5). Y aunque en el endemoniado esto tomó una fuerza terrible, ¿no vemos cómo el impío se daña, se mutila, se degrada por medio de cualquier vicio o hasta por gusto? ¿No vemos como se desfigura hoy la imagen de Dios en el hombre con cambios de sexo, hombres queriendo parecerse a animales y otros? ¿Qué puede decirnos el aumento del suicidio hoy?

5- La impureza e indecencia, la desnudez en publico, la exhibición y /o exhibicionismo (Lc.8:27). El endemoniado fuera de sí, estaba también fuera de los limites de la pureza general. Sin embargo ¿no es cierto que entre más alguien sea rebelde a Dios, la impureza, la lascivia, las pasiones desordenadas viene como acompañante? ¿Qué nos dice esto de todo tipo de impureza interna y externa que hoy vemos?

6- La desesperación, el espíritu inquieto, la perturbación (Mr.5:5). Este hombre daba voces, su alma no estaba en paz y gritaba día y noche. Pero ¿qué es la queja, la gritería y la maledicencia sino muestras de un espíritu inquieto y perturbado que no está en paz para con Dios?

7- El aislacionismo destructor, el desarraigo familiar, el individualismo arruinador, la soledad depresiva y peligrosa (Lc.8:27 y 29). Es interesante que bajo el mayor poder del diablo, este hombre fue desarraigado de su casa y fue empujado a vivir en lugares desérticos. ¿No podemos concluir que la fractura de las relaciones familiares, sociales y hasta eclesiales tienen algo que ver con el poder de Satanás ganado ventaja por nuestro pecado? ¿No explicaría esto que muchos pecados viene a presentarse cuando un individuo es llevado a aislarse y a no tener vínculos de responsabilidad a su alrededor? ¿No han encontrado individuos el camino al adulterio, a las drogas y a la promiscuidad lejos de casa?

8- La perdida del juicio cabal, del buen juicio, del sentido común y del orden mental (Lc.8:35). Aunque Satanás no puede robar definitivamente la voluntad de un individuo, de hecho puede entenebrecerlo tanto que lo saca de su buen juicio. ¿No explica esto por qué hombres piensan y se conducen peor que animales?

9- El tormento, la incomodidad, le repelencia y la aversión al Señor Jesús (Mr.5:7). En el caso del endemoniado, la presencia de Cristo le atormentaba, aun así, se vieron obligados a arrodillarse a su señorío. Ahora, en el caso de los incrédulos, ¿no vemos acaso la incomodidad de ellos hacia Cristo, el evangelio, los cultos, etc? La incomodidad que no tienen frente al pecado, la tiene delante de Cristo. Y sin embargo ¿no son peores que los espíritus malignos al ni siquiera reconocer el señorío de Jesucristo? Ni siquiera los diablos llegaron a hablar mal o desafiar a Jesucristo, mientras que los incrédulos sí que lo hacen. La incredulidad e impiedad puedan hacer a un individuo, peor que un demonio.

Y sin embargo, Dios tuvo misericordia de hombres caídos en pecado y no de los ángeles que cayeron,. El amor de Dios se muestra en que Jesucristo es ofrecido para la salvación del pecador, la salvación de la culpa, dominio y consecuencias eternas del pecado, y salvación del poder dominante del diablo. Si un individuo se arrepiente y cree será salvo y hecho hijo de Dios. Si no lo hace, un día sus propios pecados harán lo que los espíritus llevaron a hacer a los cerdos, los llevarán directo a su propia destrucción. Dios tenga misericordia.

EN CONFORMIDAD

‘Y vio Moisés toda la obra, y he aquí que la habían hecho como Jehová había mandado; y los bendijo’.
Éxodo 39:43

Es muy posible que parte del libro de Éxodo, sobre todo, esas prescripciones detalladas acerca de la elaboración del Tabernáculo de reunión y todos sus utensilios que encontramos desde el capítulo 25 en adelante, le parezca algo dispendioso. De hecho lo es, pero lo que no podemos concluir es que no pueda aportarnos nada para nuestro entendimiento de Dios  y de nuestros deberes hacia Él.
Para ubicarse de mejor manera es conveniente que no pase por alto la declaración de Éxodo 25:8: ‘Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos’. Desde la creación, Dios ha diseñado su trato para con su pueblo, de modo que ellos perciban la diferencia entre la presencia general de Dios en toda su creación y su presencia especial en comunión. De todo el mundo, recuerde, solo un jardín era aquel lugar donde Dios estableció relación de comunión con el ser humano. Ya puede suponer que haber sido expulsados del Edén, no fue simplemente haber sido corridos de un lugar sino de la presencia especial de Dios. Sigue leyendo

NADA PUEDE ESTAR TAN MAL COMO PARA NO ADORAR

‘Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación’.
Habacuc 3:18

¿Cuál cree usted que es el peor escenario para poder vivir la fe de forma creciente y fiel? Por un momento meditemos que vivir la vida cristiana para nada es algo sencillo. La lucha con Satanás, el mundo y nuestro pecado remanente, es verdadera y real, además de fuerte y pesada. Pero junto a esa realidad ¿puede pensar en un contexto en el que vivir para la gloria de Dios sea particularmente desafiante? Y  junto a esta pregunta ¿En qué contexto sería en verdad muy complicado tener una vida de adoración consecuente con nuestra profesión de fe? Sigue leyendo

PRESCINDIENDO DE LA ORACIÓN

‘Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, y no consultaron a Jehová’.
Josué 9:14

Hemos visto una característica especial de los hombres piadosos y es que oraron en todo asunto, grande y pequeño, individual y comunitario, la constante era pedir a Dios su intervención en cada asunto. Pero la Escritura nos deja ver con claridad cuando muchos confiaron en su propia prudencia y cometieron errores que lamentaron mucho. Sigue leyendo

UN CORAZÓN DE HIERRO

‘Y el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir a los hijos de Israel, como Jehová lo había dicho por medio de Moisés’.
Éxodo 9:35

Esta frase referente a Faraón no puede pasar inadvertida frente a nuestra alma. Estamos en el deber de considerar en quietud lo que es y lo que representa porque no nos señala hacia un asunto trivial o que se deba tratar con liviandad. La realidad que expresa es espantosa, es lamentable, es tan viva que no podemos dejar de considerarnos aparte de ella. ‘Faraón se endureció’, dice la Escritura. Y lo refiere al final de una serie de ocasiones en que también lo dice. Puede corroborarlo en 7:13, 14, 22; 8:15, 19, 32; 9:7. Sigue leyendo

HACIENDO CON EL ALMA LO QUE NO HACEMOS CON EL CUERPO

‘El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios’.
Mateo 4:4

En respuesta a Satanás a su propuesta de convertir todas las piedras en pan para alimentarse, nuestro Señor Jesucristo le responde con estas palabras mostradas en el texto mencionado. Por supuesto que con esta respuesta contundente el Señor no solo le respondía al Diablo sino que arrojaba bastante luz a una de las realidades de la existencia humana y nos dejó ver un principio muy importante para cualquier individuo. Tiene que ver con la realidad que nuestra existencia no se haya reducida al ambiente de lo material y físico sino que cada ser humano tiene otro ámbito en el que desarrolla su vida, a saber, el ámbito espiritual. Él no solo es carne, también es espíritu y ambos ámbitos están presentes en todo su peregrinar en la tierra. Sigue leyendo

SU VIDA POR LA IGLESIA

‘Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella’.
Efesios 5:25

Cuando hablamos del sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario debemos ser muy puntuales en una enseñanza en la que no podemos divagar. ¿Por quienes murió Cristo? Cuando Cristo fue a la cruz por mandato del Padre ¿Hizo a toda la humanidad redimible?, ¿Posibilitó la salvación de toda la humanidad?, ¿Dejó a la humanidad en un estado en el que pueden ser salvos? O de otro lado, cuando Cristo fue a la cruz por mandato del Padre, ¿Redimió efectivamente a algunos?, ¿Los salvó eficazmente?, ¿Hizo segura la salvación de la iglesia? Este conflicto tiene que ver con aquella doctrina conocida como la redención limitada. Y antes que saque conclusiones déjeme decirle que todos los cristianos creemos en una redención limitada, en verdad todos, a menos que una persona sea universalista, en cuyo caso nos enfrentamos a una herejía. Sigue leyendo

UN PADRE DETERMINADO

‘Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él’.  
Génesis 18:19

Son tiempos muy difíciles para el alma. Cada principio bíblico ha sido revertido de forma tal que no solo no se observa sino que se ha pretendido que signifique lo contrario. Uno de estos loables principios bíblicos objeto de la aberración que estoy señalando es el principio de la hombría o masculinidad. Para muchas mentes y aun mentes de confesos cristianos, la masculinidad ya no es lo que la Biblia dice, ni siquiera lo que el sentido común decía algún tiempo, sino que ahora es todo lo contrario. El varón moldeado por el torno del mundo, no se parece al hombre que Dios creó, es más, sus rasgos masculinos están siendo suprimidos alarmantemente casi que llegando a extinguirse y quedar irreconocibles. Satanás ha sabido pelear esta batalla. Ha puesto a pelear al mundo en contra de la hombría a nombre de luchar contra el machismo. Si bien, el machismo es una deformación real y pecaminosa de la masculinidad bíblica, el varón que nos ha dejado el mundo hoy, no es menos deforme y pecaminoso. Sigue leyendo