LOS PRECIOSOS Y SIGNIFICATIVOS CULTOS DE ORACIÓN SEMANAL

Por Jorge E. Castañeda D

«Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones» (Hch.2:42).

Jamás se diría mucho de lo que es y significa para una iglesia bíblica tener al menos una reunión de oración semanal. Existen iglesias que han podido andar y desarrollar su ministerio sin una de ellas porque prefieren hacer todo en “espíritu de oración” que tener un culto formal de oración. Para otras, el asunto de la reunión de oración se volvió un tema incómodo, estresante, inconveniente, pues tocar el tema hace que muchos anden con sentido de culpa por su omisión, porque se pone de manifiesto el verdadero estado espiritual de una iglesia o porque no se pueden forzar las cosas en un mundo tan ocupado como el nuestro.

El pastor Jeremy Walker afirma: “¿Por qué molestarse en venir a la reunión de oración? En el orden jerárquico de muchas congregaciones, está por debajo del tan lamentado culto vespertino. En las prioridades de demasiados cristianos, esta reunión parece tener poco valor. Es la que nos podemos permitir perder. Es aquella a la que no llevamos, o tal vez no llevaríamos a nuestros hijos: ¡es demasiado aburrida! Es la reunión que cederá en medio de las presiones de la vida” [1].  

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LA REUNIÓN ESPECIAL DE ORACIÓN

«Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando» (Hechos 12:12).

Fue una gran maravilla que la iglesia infantil de Cristo no fuera destruida. En verdad, era como un cordero solitario en medio de lobos furiosos, sin poder terrenal, ni prestigio, ni patrocinio que la protegiera, y sin embargo, como si llevara una vida encantada, escapó de las huestes de sus crueles enemigos. Si esta infante no hubiera sido algo más que otros, habría sido asesinada como los inocentes de Belén; pero al haber nacida en el cielo, escapó a la furia del destructor. Sin embargo, vale la pena preguntarse: ¿con qué armas se protegió esta iglesia? Ya que nosotros podemos usarlas muy sabiamente. Ella fue preservada en su máximo peligro de una destrucción abrumadora; ¿cuál fue su defensa? ¿Dónde encontró el escudo y el broquel? La respuesta es: en la oración: «muchos estaban reunidos orando».

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